Nada,
la he encontrado desnuda esta mañana
en mi cama
y el furor de la memoria
me ha quebrado los olvidos de tu sinpresencia.
Nada,
zapatos asimétricos al borde
de la cama;
esta mañana hemos oído como anoche
nuestros cuerpos ya se despedían.
[Otra vez el mismo Jorge...]
4 de diciembre de 2007
DESEO DE NOCHE, DESEO DE TI
Vamos a bebernos el cielo, esta noche,
en trocitos de hielo
amarrados a los puertos de llegada.
Quiero que te sientas toda, esta noche
y que tus gemidos despierten
las olas cuando los gallos canten el alba.
Quiero sentirme salado, esta noche,
embadurnado de tu tiempo
y que tus piernas abracen mi cuerpo.
Vamos a sentirnos dentro, esta noche,
embriagados de ritmo
y que me abras tus salas para besarte el alma.
Quiero notarte llena, esta noche,
inflada de rosa
y perfumarme de tu brisa mojada.
Vamos a bebernos el triunfo, esta noche,
o la derrota,
anclados en despedidas portuarias.
[otro de Jorge Brotons]
en trocitos de hielo
amarrados a los puertos de llegada.
Quiero que te sientas toda, esta noche
y que tus gemidos despierten
las olas cuando los gallos canten el alba.
Quiero sentirme salado, esta noche,
embadurnado de tu tiempo
y que tus piernas abracen mi cuerpo.
Vamos a sentirnos dentro, esta noche,
embriagados de ritmo
y que me abras tus salas para besarte el alma.
Quiero notarte llena, esta noche,
inflada de rosa
y perfumarme de tu brisa mojada.
Vamos a bebernos el triunfo, esta noche,
o la derrota,
anclados en despedidas portuarias.
[otro de Jorge Brotons]
Me duelen las palabras
Me duelen las palabras
ardor de ciego, rabia de sordo
¡.Qué sabrán ellos !
- a los que me envuelven -
de mi suerte, de mis pensamientos.
A veces hay tanto grito y tanta gente
que me susurro al oído
para encontrarme.
¡Qué sabrán ellos!
Me duelen las palabras
cuando me envuelven.
Me duelen las palabras
cuando te veo
¿Cómo llegarte? ¿Cómo te cuento?
Qué sabrás de mi vida, de mis dudas.
A veces hay tanto pánico en mi cuerpo
que me grito al oído
para moverme.
¡Qué sabrás tú!
Porque cuando te veo
las palabras me duelen.
[Jorge Brotons]
ardor de ciego, rabia de sordo
¡.Qué sabrán ellos !
- a los que me envuelven -
de mi suerte, de mis pensamientos.
A veces hay tanto grito y tanta gente
que me susurro al oído
para encontrarme.
¡Qué sabrán ellos!
Me duelen las palabras
cuando me envuelven.
Me duelen las palabras
cuando te veo
¿Cómo llegarte? ¿Cómo te cuento?
Qué sabrás de mi vida, de mis dudas.
A veces hay tanto pánico en mi cuerpo
que me grito al oído
para moverme.
¡Qué sabrás tú!
Porque cuando te veo
las palabras me duelen.
[Jorge Brotons]
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