Vigilia soleada
Miro al sol fijamente
la música me invade,
tu presencia como siempre etérea
me hace sospechar un complot del destino.
Como siempre solo aunque esté contigo,
y sólo puedo cuestionar al amor por herirme
o a mí mismo por confiarme,
porque una vez más mi alma optimista te vió y confió,
aún te ve y quiere creer.
Y son tus ojos los que me juegan la mala pasada,
incólumes, inmunes a mí,
dolorosamente insensibles.
De pronto sólo quedamos el sol y yo...
la música se desvaneció.
[está muy bueno pero no es mio, lo saqué del blog de la amiga de un amigo que no es amiga mia pero que entiendo su tristeza... yo también la siento.]
29 de noviembre de 2006
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